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redaccion seo

Redacción SEO: Guía completa para posicionar tus textos

La redacción SEO es la herramienta más efectiva de cualquier estrategia de contenido que aspire a generar resultados reales (tráfico, clics, conversiones, etc.). Se refiere a la práctica de crear contenido para una web que conquiste a los motores de búsqueda y los usuarios, al mismo tiempo. 

Ha sido mi ‘’área de juegos’’ desde hace más de 8 años y puedo decirte que no ha cambiado mucho desde entonces. Lo curioso es que, después de tantos años, los mismos tropiezos siguen apareciendo: 

  • artículos bien escritos, pero mal optimizados; 
  • keywords elegidas al azar; 
  • textos que hablan mucho y generan poco. 

Y lo que muchos no entienden es que la redacción SEO no va de seguir una fórmula mágica válida para todos ni de complacer al algoritmo. En esta guía te comparto los tips más eficaces según mi experiencia, 

Si buscas que tu contenido tenga visibilidad, coherencia y resultados, ¡sigue leyendo!

¿Qué es la redacción SEO?

Si tuviera que definir la redacción SEO en una frase, diría que es escribir contenido que conquiste a al usuario, primero, y luego a los buscadores (o ahora las IAs). Su objetivo es lograr que un texto conecte con el lector y que Google lo considere tan relevante como para rankearlo en lo más alto de los resultados de búsqueda.

En definitiva, lo que los motores de búsqueda potencian es aquel contenido que responda de forma asertiva y completa a la consulta de los usuarios. Por ende, si satisfaces al usuario, satisfaces a Google. 

Más fácil, imposible. 

Redacción SEO en la era de la Inteligencia Artificial

Ahora bien, algunos se preguntan si en plena era de la IA, esta idea ha cambiado. 

En realidad no. La redacción SEO sigue siendo escribir para ayudar al usuario. Lo que sí ha cambiado es el escenario, y con él, la cantidad de factores que debemos tener en cuenta para lograrlo.

En este nuevo contexto aparecen conceptos como: 

  • GEO (Generative Engine Optimization): optimizar el contenido para que las IAs como ChatGPT o Perplexity lo utilicen como fuente. 
  • LLMo (Large Language Model Optimization): busca que los modelos de lenguaje comprendan y valoren mejor tu contenido. 
  • IA Listening: consiste en monitorear cómo las herramientas de inteligencia artificial mencionan o describen tu marca o tus artículos.
  • Answer Engine Optimization (AEO): apunta a optimizar contenido para motores de respuesta (como los resúmenes de IA de Google y asistentes conversacionales) para que puedan usar y citar tus textos directamente (no solo listarlos). 

Entre otros elementos que debemos tener en el radar para adaptar nuestros contenidos SEO en ese sentido, pero sin apartarnos del objetivo que sigue siendo el mismo: el usuario. 

Según Aleyda Solís, el AI Mode de Google está usando una técnica llamada query fan-out, que descompone una consulta en múltiples subconsultas para capturar distintos matices de intención (por ejemplo, comparar, definir, mostrar ejemplos) y así construye respuestas más completas para el usuario.

Eso significa que no basta con “optimizar para la palabra clave principal”: necesitas cubrir múltiples ángulos relacionados con esa búsqueda

Lucía Rico, por su parte, en su artículo sobre cómo hacer SEO para IA y aparecer en los LLM, recalca la importancia de elementos como la autoridad temática, las menciones de marca (no solo enlaces) y la diversificación de canales (blogs, medios, comunidades) para que las IAs puedan “tomarte” como fuente confiable. 

En su análisis, encontró que las menciones de marca en la web están muy correlacionadas con la presencia en “AI Overviews” (resúmenes generados por IA). Es decir, aparecer en webs externas ayuda a que la IA lo vea y lo muestre en sus resultados. 

De esta forma, el texto ya no se mide solo por su posición en Google, sino por su capacidad de ser entendido, citado y reutilizado por distintos sistemas de información. Por tanto, el reto se amplía. Además de posicionar en las SERPs, debemos ser la fuente (o una de ellas) que las IAs eligen cuando intentan responder al usuario.

Por eso no me canso de decir que en la redacción SEO, el foco sigue siendo el usuario, lo que en un contexto más complejo y con patrones de búsqueda diferentes.

Estrategias de redacción SEO por fase

Antes de empezar a listar un montón de estrategias y técnicas de redacción SEO, te pediré que visualices este concepto como un proceso compuesto por varias etapas: 

  • investigación (temática, palabras claves, competencia, etc.). 
  • estructura (esquema del artículo, jerarquía de encabezados, etc.). 
  • ejecución (redacción del contenido, legibilidad, lenguaje, etc.). 
  • optimización y medición (metaetiquetas, enlazado interno, rich snippets, actualización, etc.). 

Cada etapa tiene su propio peso. Si las trabajas bien, todo avanza con menos fricción y mejores resultados.

En esta sección te comparto los tips de redacción SEO que, para mí, son los más relevantes en cada fase del proceso.

Investigación y base de la redacción SEO

La investigación es el cimiento de tus contenidos. Si eliges mal la keyword o no entiendes qué está buscando realmente tu lector, todo lo que viene después tiende a desplomarse. Y así es como terminas trabajando e invirtiendo horas de más en algo que no tiene futuro. 

¿Cómo buscar palabras claves para SEO y elegir las más adecuadas?

Elegir la keyword correcta no es cuestión de adivinar, preguntar a ChatGPT o usar la que más volumen tenga. Es encontrar ese punto medio entre lo que la gente busca y lo que tú puedes aportar frente a tu competencia (lo que ya está posicionado para esas palabras claves).

Empieza con una idea central y llévala a herramientas como Semrush, Dinorank, Ubersuggest o incluso las sugerencias de keywords que te da el propio buscador. Al usarlas, fíjate en tres cosas:

  • Volumen de búsqueda: te da una idea del interés real que existe por ese tema, pero no te dejes guiar solo por el número más alto.
  • Dificultad o competencia: analiza si vale la pena atacar esa keyword o si conviene buscar una variante más específica (una long tail).
  • Intención de búsqueda: observa qué tipo de contenido aparece en los primeros resultados: ¿artículos informativos, guías, productos, comparativas? Eso te dice qué espera el usuario y cómo deberías enfocar tu texto.

Si combinas esos tres factores, tendrás una visión más realista y estratégica para elegir la palabra clave que te dé mejores resultados a largo plazo.

Y si ya tienes contenido publicado, Google Search Console será tu mejor amigo. 

Aunque no encontrarás el volumen de búsqueda o la competencia que tienen las palabras claves, te muestra por qué términos estás recibiendo impresiones o clics, y eso te permite ir a lo seguro: reforzar lo que ya funciona o generar nuevo contenido para keywords mediante las que ya te están encontrando los usuarios. 

OJO: No te confíe en la IA para esta tarea (al menos de ChatGPT), por ahora. Se inventa las keywords y los volúmenes de búsqueda de una forma impresionante. 

Entender al lector (y su búsqueda)

Antes de planificar un post, pregúntate qué está queriendo resolver el usuario con esa consulta.

Por ejemplo, si busca cómo hacer redacción SEO, probablemente necesita una guía práctica, con pasos y ejemplos. En cambio, si busca servicios de redacción SEO, lo que espera es una propuesta de valor, testimonios o precios.

En cualquier caso, lo importante es tener clara cuál es la intención de búsqueda para intentar satisfacerla de la mejor manera.

✍️ Nota: Para ello, el mejor recurso que tienes en tus manos son los propios resultados de búsqueda.

Formato de contenido

El formato define cómo vas a presentar la información. ¿Será una guía, una comparativa, una reseña o una lista de consejos? Cada intención suele tener sus favoritos. Por ejemplo, las keywords con una intención de búsqueda comercial suelen responderse con listas, comparativas, reseñas, entre otras. 

Y ¿qué deben tener esos contenidos? Dependen de cada palabra clave y lo que observes en las SERPs. Si la búsqueda muestra resultados con videos, imágenes o destacados en listas numeradas, intégralos en tu contenido. 

Por lo general: 

  • Las guías extensas se benefician de subtítulos claros, listas, tablas o imágenes explicativas. 
  • Los tutoriales funcionan bien con videos o capturas de pantalla. 
  • Las comparativas, con tablas o infografías que resuman los puntos clave.

Pero estos son solo ejemplos estandarizados, desde mi experiencia. Existen un montón de nichos con características específicas que no siguen exactamente ese patrón. En algunos sectores, los usuarios prefieren contenidos breves y visuales; en otros, valoran la profundidad, los datos y las referencias técnicas.

Por eso, más que copiar formatos, lo importante es observar y adaptar. Analiza qué tipo de resultados aparecen en la primera página, qué formatos se repiten y cómo están estructurados. 

Ángulo del contenido

El ángulo es el enfoque específico que eliges para abordar una keyword, pero siempre dentro de su intención de búsqueda. Por ejemplo, si la intención es informativa, tu contenido debe enseñar o explicar. Pero dentro de esa intención puedes decidir si lo haces desde un punto de vista práctico, analítico o experiencial.

Ese ángulo, como todos los elementos que hemos visto en esta sección, se define observando qué tipo de enfoque domina en las SERPs.

Si los primeros resultados para “contenido SEO” son guías y artículos didácticos, probablemente Google considera que el usuario quiere aprender. En cambio, si predominan comparativas o estudios, el lector busca analizar y contrastar.

Tu trabajo es alinearte con ese patrón, pero aportando algo más: una visión más clara, ejemplos reales, un tono más humano o una estructura más útil.

Estructura y ejecución

Una buena redacción SEO necesita estructura. La forma en que organizas las ideas, jerarquizas, los encabezados y distribuyes las palabras clave influye en la experiencia de lectura y en cómo Google y los modelos de respuesta que emplean inteligencia artificial comprenden tu contenido. 

¿Qué tener en cuenta en este sentido? 

Pilares y clusters 

Los pilares y clusters son la base de una estrategia de contenidos SEO sólida. Un pilar es un contenido central que aborda un tema amplio y posiciona la autoridad del sitio (por ejemplo, “Guía completa de redacción SEO”).

Los clusters, en cambio, son artículos derivados que desarrollan aspectos más específicos (por ejemplo, “Cómo elegir palabras clave para SEO”, “Ejemplos de textos SEO optimizados”, “Errores comunes en la redacción de contenidos SEO”).Cuando organizas tus temas de esta manera, ayudas a Google a entender la jerarquía y profundidad de tus textos. Además, contribuyes a aumentar el tiempo promedio que un usuario pasa en tu web, y eso refuerza las señales de autoridad y relevancia.

Encabezados claros

Los encabezados son la columna vertebral de tu texto SEO. Organizan las ideas, facilitan la lectura y le indican a Google de qué trata cada parte del contenido.

  • H1: es el título principal y solo debe haber uno. Incluye la palabra clave principal y deja clara la promesa del artículo.
  • H2: divide el texto en secciones temáticas. Cada H2 debe responder una parte del tema general.
  • H3: profundiza dentro de cada sección o desarrolla subpuntos.
  • H4: se suele emplear para detallar pasos, ejemplos o recomendaciones dentro de un H3 (justo como estoy haciendo con cada tip, dentro de cada fase, en este artículo 😉). 

* Un buen test para comprobar que tus encabezados están bien definidos: si alguien lee solo los encabezados, debería entender la estructura completa del artículo sin entrar en los párrafos. (Te dejo con un ejemplo de un artículo que escribí para un cliente hace un tiempo).

Legibilidad y escaneabilidad

Si bien los encabezados son la base de la legibilidad SEO, tenemos que hablar también del resto de componentes involucrados: listas, tablas, notas, citas y otros elementos que contribuyen a un que un texto sea legible, fácil de leer y escanear. 

Cuando estamos con nuestros dispositivos digitales no leemos línea por línea, sino que escaneamos el contenido siguiendo ciertos patrones como el que te muestro en la imagen.

Imagen de Norman Nielsen

Empezamos mirando la parte superior del texto (título e introducción), luego nos movemos hacia abajo leyendo los primeros párrafos y después recorremos de forma lateral los encabezados o fragmentos que llaman su atención.

Por eso, tu contenido debe estar pensado para ser comprendido a simple vista, sin exigirle esfuerzo a tu lector. Algunas prácticas que funcionan: 

  • Usa listas numeradas o con viñetas para pasos, consejos o ejemplos.
  • Coloca definiciones claras al inicio de un párrafo, justo después de un subtítulo tipo “¿Qué es…?”.
  • Incluye tablas, destacados o cajas visuales para resumir datos.
  • Si explicas procesos, numera los pasos de forma limpia y breve.
  • Destaca frases o palabras clave con negritas o colores suaves para guiar la vista.
  • Evita párrafos de más de 3 o 4 líneas: cada bloque debe sentirse ligero y respirable.
  • Añade imágenes, infografías o capturas que refuercen el contenido: los lectores lo agradecen y Google también.

Y sobre todo, piensa en la experiencia de lectura (UX).

Uso natural y estratégico de palabras clave

Las palabras clave son una brújula que te guían, no un grillete al que estás encadenado. Aunque todavía hay quien las mete a la fuerza “porque así las busca la gente”, lo cierto es que esa práctica no tiene sentido. 

Gracias a algoritmos como Hummingbird (2013), RankBrain y BERT, Google entiende el contexto semántico detrás de cada frase. Eso significa que no necesitas escribir “redacción SEO contenidos” o “redacción de textos SEO ejemplos” para posicionar: el buscador ya es capaz de relacionar esas consultas con frases naturales como “ejemplos de redacción SEO para contenidos”.

No sacrifiques la fluidez del texto por meter la keyword exacta. Es mejor usarla de forma coherente dentro de una frase completa y acompañarla de términos relacionados o sinónimos.

Así, el texto suena más humano, mantiene su intención y cubre el campo semántico que Google espera encontrar.

Pero, ¿con eso ya es suficiente? Algunos tips extra que te pueden ayudar

  • Incluye la keyword principal en el título (H1), la introducción, algún H2 y la conclusión.
  • Distribuye las palabras clave secundarias y las relacionadas semánticamente en lugares donde fluyan de manera natural.
  • Evita obsesionarte con la densidad. Lo importante ahora no es repetir las keywords sin ton ni son, sino de construir contexto.
  • Piensa en sinónimos, términos asociados y expresiones que tu audiencia usaría para hablar del mismo tema. 

Redacción SEO orientada al Buyer Persona y el ciclo de compra

Una redacción SEO bien pensada acompaña al lector durante todo su recorrido, desde que descubre un problema hasta que recomienda tu marca a otros.

Pero para ello debes identificar muy bien tu buyer persona y en qué fase del ciclo de compra se encuentra, antes de escribir o siquiera diseñar tu plan de contenidos, identifica. Esa información te ayudará crear contenido adaptado a cada etapa, ajustar el tono y los CTA.

  • Descubrimiento: el usuario todavía no sabe exactamente qué necesita. Busca información general o educativa. Aquí funcionan guías, redacción de artículos SEO explicativos, posts de blog y recursos que lo ayuden a entender el tema.
  • Consideración: ya reconoce su necesidad y compara opciones. Es el momento ideal para ofrecer comparativas, listas, estudios de caso, checklists o ebooks.
  • Decisión: está listo para actuar. En estos momentos conviene usar contenidos orientados a la conversión: fichas de producto, páginas de servicio, casos de éxito, reseñas o testimonios.
  • Fidelización: el usuario ya es cliente, pero tu trabajo no termina ahí. Crea contenido que refuerce la confianza y la relación: tutoriales postcompra, newsletters, actualizaciones o artículos de valor exclusivo.
  • Recomendación: en esta fase el cliente se convierte en embajador. Busca contenido que pueda compartir, historias que lo representen y recursos que lo hagan sentir parte de algo. Publicaciones con impacto social, experiencias de otros clientes o campañas colaborativas pueden potenciar este efecto.

No todo forma parte de una estrategia de redacción SEO, pero hay recursos que se puede construir desde esa base.

Creación de títulos y metadescripciones atractivas (snippet completo)

El título y la metadescripción son tu carta de presentación en Google. Puedes tener el mejor contenido del mundo, pero si nadie hace clic, ese esfuerzo no sirve de nada.

Un buen título de redacción SEO debe responder a tres premisas: claridad, relevancia y curiosidad. El usuario debe entender al instante de qué trata tu artículo y por qué vale la pena abrirlo.

Algunos consejos que funcionan:

  • Incluye la palabra clave principal, pero sin forzarla. 
  • Promete valor real y cumple esa promesa en el artículo. A nadie le gusta el clicbait. 
  • Usa números, datos o resultados cuando apliquen.
  • Intenta ser lo más concreto posible. 

Olvídate de frases grandilocuentes o promesas vacías tipo “Los secretos del SEO que nadie te cuenta”. Los títulos que mejor funcionan son los que aterrizan un beneficio o resultado medible:

“5 tips de planificación SEO que te ahorran 3 horas a la semana”

La metadescripción, por su parte, complementa el título. Aunque no impacte directamente en el ranking, sí influye en el CTR (es decir, ayuda a que el usuario haga clic). En esos 150–160 caracteres tienes que resumir el valor del contenido e invitar a la acción.

Por ejemplo:

“Aplica estos 5 consejos de planificación SEO y gana tiempo sin perder calidad. Incluye una checklist descargable para organizar tus contenidos.”

No te compliques: la mejor fórmula es prometer algo real, rápido y accionable.

Introducciones que enganchen y conclusiones que conviertan

La introducción es donde se define si el lector se queda o se va. Por eso, los párrafos eternos o incluso el storytelling (en algunos casos) no son las mejores opciones. 

¿Mi recomendación? Ve al grano, especialmente con las búsquedas informativas que se solucionan con respuestas simples. 

Plantea una pregunta, un problema común o una promesa de valor. Eso conecta con una frustración real y presenta el tema desde la empatía. Tu lector tiene que sentir: “esto me pasa a mí”.

En la conclusión, no repitas lo mismo que has hablado en el artículo. Usa ese espacio para cerrar con intención:

  • Resume lo esencial (sin recitarlo). Algunos bloggers optan por poner este resumen al inicio de la nota, generalmente en una especie de banner. 
  • Deja un mensaje o reflexión que refuerce la idea principal.
  • Invita a la acción de forma natural: leer otro post, descargar una guía o aplicar lo aprendido.

Lenguaje claro, útil y orientado al usuario

Si tu texto no se entiende, no posiciona. Dependiendo de tu público objetivo, debes ajustar el lenguaje, el estilo y el tono de manera tal que sea efectivo. 

Incluso en sectores sumamente profesionales y técnicos, optar por un lenguaje demasiado rebuscado es un error. El usuario nunca llega a tu web para admirar tu vocabulario, sino para resolver una duda o encontrar una solución.

Lo que más valora Google (y la gente) es el contenido útil: ejemplos concretos, pasos claros, recomendaciones accionables. Y si puedes ilustrar con casos reales o mini historias, mejor.

Enlaces internos y externos con lógica editorial

Los enlaces dentro de un texto SEO cumplen una doble función:

  • guiar al usuario hacia otros contenidos y
  • mostrarle a Google cómo se conecta tu contenido dentro de tu web.

Los enlaces internos son los que llevan a otros artículos o páginas de tu propio sitio. Úsalos con criterio: enlaza solo cuando el contenido realmente complemente o amplíe la información.

Por ejemplo, si estás hablando de cómo elegir palabras clave, puedes enlazar a otro post sobre intención de búsqueda o herramientas SEO. Eso mejora la experiencia del lector, aumenta el tiempo en página y refuerza la estructura temática de tu web.

Los enlaces externos, en cambio, son tu forma de decirle a Google: “mi contenido está respaldado”, sobre todo si no puedes afirmarlos con elementos propios. Citar fuentes confiables, estudios o referentes de la industria te ayuda a aportar contexto, autoridad y credibilidad.

No tengas miedo de enlazar hacia fuera, siempre que sean sitios de calidad y temas relacionados. 

Optimización SEO y medición

Una vez que el contenido está publicado, empieza otra etapa igual de importante: optimizar y medir. Es el momento de para asegurarse de que el texto sea visible, relevante y actualizado.

Optimización de elementos multimedia en un texto SEO

Los elementos multimedia (imágenes, gráficos, videos, tablas) no son decoración: mejoran la experiencia del usuario y también ayudan al posicionamiento.

Google no puede “ver” una imagen, pero sí puede leerla a través de sus atributos y contexto. Por eso, asegúrate de:

  • Nombrar correctamente los archivos (ejemplo: redaccion-seo-ejemplo.jpg, no IMG_8764).
  • Añadir texto alternativo (atributo alt) que describa la imagen con naturalidad, incluyendo palabras clave cuando encaje.
  • Usar títulos o pies de foto si aportan valor.
  • Reducir el peso de las imágenes antes de subirlas.
  • Si usas videos, embeberlos desde YouTube o Vimeo, pero acompáñalos de un resumen o transcripción para mejorar la comprensión.

OJO: Todo lo visual te ayuda a posicionar para búsquedas en diferentes formatos, pero también deben tener sentido editorial.

Alt text en imágenes

Actualización y frescura de los contenidos SEO

La frescura del contenido es uno de los factores que más influye en la permanencia del posicionamiento, sobre todo en temas que evolucionan rápido.

Revisa tus artículos con frecuencia y haz pequeños ajustes que mantengan su vigencia:

  • Actualiza datos o estadísticas.
  • Agrega nuevos ejemplos o herramientas.
  • Revisa la intención de búsqueda actual.
  • Mejora la estructura interna si detectas secciones redundantes o desactualizadas.
  • Verifica que no haya canibalizaciones (cuando dos URLs están compitiendo por la misma palabra clave). 

¿Cuándo es el momento correcto? Hay señales claras de que un post necesita cariño:

  • Caída de tráfico orgánico en Search Console.
  • Competidores nuevos posicionando por la misma keyword.
  • Cambios visibles en las SERPs (AIOs, fragmentos destacados, formatos diferentes, nuevos “People Also Ask”).
  • Palabras clave nuevas emergiendo en tu consola o herramientas.

El objetivo es mantener cada texto vivo, útil y competitivo.

Uso de rich snippets y preguntas frecuentes integradas

Los rich snippets (fragmentos enriquecidos) son esos resultados que destacan en Google con información extra: estrellas, listas, pasos, precios, FAQs, etc. Durante años fueron la forma más efectiva de ocupar más espacio visual en la SERP y atraer clics.

Sin embargo, con la llegada de los AI Overviews (los resúmenes generados por inteligencia artificial), estos fragmentos tienden a verse con menor frecuencia o más abajo en los resultados.

Google ahora prioriza mostrar una respuesta directa generada por IA y eso reduce el espacio disponible para los resultados tradicionales enriquecidos.

¿Significa que ya no vale la pena optimizar para rich snippets?

Para nada.

Sigue siendo una buena práctica de redacción SEO, porque:

  • Le indica a Google que tu contenido está bien estructurado.
  • Mejora la comprensión de tus textos por parte de los motores y asistentes de IA.
  • Aumenta las probabilidades de que tu página sea citada o referenciada dentro de esos mismos resúmenes.

Así que sigue marcando tus FAQs, pasos o listados, aunque ahora no se muestren siempre, porque lo que estás haciendo en realidad es preparar tu contenido para la búsqueda generativa que ya está en marcha.

Puedes añadirlos de dos formas:

  1. Automáticamente, usando plugins de SEO si trabajas con CMS como WordPress (por ejemplo, Rank Math o Yoast SEO).
  2. Manual, agregando código JSON-LD dentro del <head> de tu página o a través del Google Tag Manager.

También puedes usar el Rich Results Test de Google para comprobar si el marcado funciona correctamente.

¿Cuál es el futuro de la redacción SEO?

El SEO está viviendo una nueva etapa. Y aunque las bases siguen siendo las mismas, hay nuevos jugadores en el campo de juego que debemos considerar si queremos crear contenido que posicione y que aparezca como respuesta en los modelos de Inteligencia Artificial. 

Durante años escribimos pensando solo en Google y en algún que otro navegador, pero hoy, también tenemos que pensar en cómo los modelos de inteligencia artificial procesan, interpretan y presentan la información.

Modelos como ChatGPT, Perplexity o los AI Overviews de Google han transformado la manera en la que buscamos y consumimos la información:

  • Las consultas son más naturales y conversacionales (“¿cómo escribir un artículo SEO que posicione?” en lugar de “artículo SEO optimizado”).
  • Los usuarios esperan respuestas directas, personalizadas y confiables.
  • Y los contenidos SEO que mejor se posicionan (y que las IA eligen como fuente) son los que ofrecen claridad, estructura y autoridad

Sin profundizar en todo lo que esto implica (para eso te dejo este artículo de Lucía y el SEO sobre cómo hacer SEO para IA donde lo explica a la perfección), lo importante es entender que ya no escribimos solo para buscadores tradicionales.

Ahora lo hacemos también para sistemas que no muestran una lista de enlaces, sino resúmenes generados, donde solo unas pocas fuentes logran ser citadas.

Por ello, cada vez cobra más importancia los principios de E-E-A-T (Experiencia, Expertise, Autoridad y Confianza) que dictaminan todo lo que debe tener un buen contenido: ser útil, humano y respaldado por experiencia real.

Entonces, ¿qué implica esto para la redacción SEO del futuro?

  • Escribe pensando en responder mejor que tus competidores 
  • Incorpora estructuras claras (definiciones, pasos, listas, FAQs) que ayuden a que tu contenido sea más ‘’citable’’ por los modelos de IA. 
  • Aporta ejemplos, experiencias y opiniones originales (algo que la IA no puede generar por sí sola). 
  • Mantén los textos actualizados y contextualizados frente a los cambios del sector.
  • Y, sobre todo, conservar tu voz. 

Si llegaste hasta aquí, ya tienes un plan para pasar de “escribir más” a posicionar mejor. Empieza por una URL, mide, ajusta y repite. Y si quieres más ejemplos, plantillas y ejemplos de redacción SEO explicados paso a paso, cada semana lo trabajamos en mi newsletter.

De igual forma, me encantaría saber qué te ha parecido esta guía y qué técnicas de redacción SEO comenzarás a implementar primero en tus proyectos. Ahí tienes la sección de comentarios solo para ti 😉

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